El “perreo” de pitchers y bateadores

por el 28/06/15 at 11:57 am

Fernando Rodney siempre gesticula al salvar un partido

Fernando Rodney siempre gesticula al salvar un partido

Junior Lake recientemente fue protagonista de un incidente por "disfrutar" un cuadrangular (fe)

Junior Lake recientemente fue protagonista de un incidente por “disfrutar” un cuadrangular (fe)

El béisbol es un juego en el que la pasión involucra a todos los que participan, desde el fanático hasta el más humilde de los trabajadores de los equipos y ninguno de sus actores escapa a ella.

Esas emociones se ven más cuando las externan un bateador, pero por igual, los lanzadores tienen sus expresiones que bien podría ser causa de trifulcas en un partido.

Cada temporada de béisbol en todas las ligas organizadas se aplican sanciones, principalmente a bateadores que son protagonistas en pleitos después de recibir un “pelotazo”.

Esos pelotazos dados de manera intencional, vienen después de que el bateador o su antecesor conecta un cuadrangular y hace gestos que el lanzador considera burla o “perreo” como el lenguaje del béisbol lo identifica. Gestos que en la gran mayoría de los casos son naturales en los bateadores.

Quién no recuerda el clásico brinquito de Sammy Sosa cuando sentía que le dio con potencia a la bola; otros se quedan en el home-plate observando la trayectoria de la esfera; algunos, los más alborotadores, escupen dirigiéndose al dogout contrario; en fin, un ceremonial que en todos los casos refleja la satisfacción por la hazaña.

Dichos gestos son “mal interpretados” por la banca contraria y la reacción no se hace esperar. El próximo bateador recibe el “pelotazo” en cualquier parte de su cuerpo como un mensaje de advertencia para una próxima ocasión.

Esa acción muchas veces motiva la reacción del agredido, que casi siempre termina con los dos equipos en el terreno intercambiando puñetazos y al final, la liga correspondiente aplica sanciones desde multas hasta suspensiones de juego.

En el caso de los lanzadores y sus emociones, podríamos afirmar que son más “agresivos” con sus gestos que los bateadores, pero no motivan agresión porque sería muy evidente que se “suelte” un bate y vaya a parar a sus pies.

Es raro que  un ponche “cantado”, (cuando el bateador no hace swing al tercer “strike”),  pase inadvertido en el montículo. Un porcentaje muy elevado de los pitchers hace diferentes gestos cuando logran la proeza.

Una de las más  visible era el giro hacia la derecha que daba  nuestro Carlos Pérez, dando la espalda completamente al home-plate; pero dejo a los lectores la inmensidad de gestos de los pitchers al lograr un ponche, no sin antes evidenciar una de las más frecuentes que es hacer un gesto similar al del árbitro que canta el “strike” final.

 

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