Aspiramos a ser Grandes Ligas, pero…

por el 22/01/16 at 6:16 pm

En República Dominicana se juega béisbol profesional con jugadores prospectos y estelares de los equipos de  Grandes Ligas.

Recordamos la frase de Felipe Rojas Alou cuando afirmó que deseamos ver juegos de Grandes Ligas en nuestros estadios, pero no contamos con condiciones para ello.

Tenemos opiniones fuertes contra las organizaciones de Grandes Ligas, dueñas de la gran mayoría de peloteros que accionan en el Caribe, cuando les ponen restricciones o impiden que sus prospectos participen con tal o cual equipo.

Las lesiones sufridas por jugadores, sin atención adecuadas

Las lesiones sufridas por jugadores, sin atención adecuadas

Ellos son los dueños de los contratos de más del 95% de los beisbolistas que participan en el invierno en Puerto Rico, Venezuela, México y República Dominicana; por lo que tienen el derecho a limitar o controlar su participación en sus países de origen. Ellos pagan un bono por su firma, un salario mensual por temporada y pagan entrenadores para su formación como profesionales del juego y, en muchos casos, profesores especiales para enseñarles inglés como segunda lengua.

Eso obliga a las ligas invernales a ofrecer condiciones manejables en cada torneo.

Llama mucho la atención las condiciones en que se atiende a un pelotero en República Dominicana, al sufrir una lesión, sin la asistencia de un médico y, en algunos casos, sin una camilla para moverlo del terreno.

Así pasó con Marcos Hernández en el partido de los Tigres del Licey frente a las Estrellas Orientales el pasado 29 de diciembre en San Pedro de Macorís y así ocurrió con Diory Hernández.

La atención médica preventiva debe ser obligatoria en cada estadio; una ambulancia con personal médico capacitado, junto a los terapeutas de los equipos, podría salvar la carrera de un jugador de béisbol.

Si no contamos con una prevención, mal hacemos reclamando a los equipos de Grandes Ligas que pongan en riesgo a sus prospectos y jugadores estelares.

En el Estadio Quisqueya/Juan Marichal se da un caso muy especial. Una ambulancia en cualquiera de los lados (izquierdo o derecho), tiene que perder un tiempo precioso, alrededor del estadio, debido a que unos muros colocados en la parte frontal, impiden el libre acceso vehicular y todo eso va en contra de la armonía que debe existir entre las organizaciones de grandes ligas/equipos/peloteros.

 

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